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Relatos y (auto)retratos en femenino: análisis crítico de los discursos vitales e identitarios de las nuevas feminidades en el Estado español

La academia feminista contemporánea, especialmente en el ámbito anglosajón, viene estudiando en los últimos años las transformaciones, regresiones y (dis)continuidades de género encarnadas por las llamadas nuevas feminidades: mujeres jóvenes de clase media, plenamente formadas y capacitadas, con posibilidad/aspiración de independencia económica gracias a su carrera profesional y educadas en el principio de igualdad formal de las democracias occidentales neoliberalizadas. A la luz de esta inquietud, y ante la falta de estudios similares en el contexto nacional, este trabajo ha analizado las autopercepciones y relatos en primera persona de las nuevas feminidades nacidas y/o residentes en el Estado español en torno a cinco ejes discursivos cruciales para la articulación de sus cartografías vitales y sus identidades personales como mujeres: autorretrato, hitos biográficos, decisiones clave, proyectos de vida (ideales y planificados) y significación subjetiva del ser mujer. El trabajo se fundamenta en un marco teórico-interpretativo transdisciplinar, situado en(tre) los estudios feministas y los estudios culturales, que plantea una revisión crítica de la noción y experiencia de la (nueva) feminidad en un contexto socioeconómico y cultural profundamente ambivalente, marcadamente posfeminista y neoliberal, cercado por la misoginia popular y atravesado, al mismo tiempo, por la popularidad de los feminismos y los debates sobre una identidad de género cada vez más (des)centrada. Desde este marco y bajo los objetivos anteriormente mencionados, el trabajo presenta los resultados de treinta entrevistas semiestructuradas en profundidad a mujeres adultas jóvenes que encajan en el perfil de las nuevas feminidades occidentales, diferenciadas en cinco categorías: universitarias, precarias, emprendedoras, empleadas y cuidadoras. Los relatos de las entrevistadas son interpretados desde el análisis crítico del discurso con perspectiva feminista aplicado al análisis sociológico del sistema del discurso. Entre los principales resultados, cabe destacar que los autorretratos expresados por las propias mujeres denotan una autoimagen eminentemente positiva (o, en cualquiera de los casos, un equilibrio entre lo que consideran cualidades y defectos); que la vida familiar y en pareja, la maternidad y la carrera profesional o el empleo siguen funcionando como epicentros identitarios y configuradores de los hitos vitales y proyectos de vida; y que ser mujer es mayoritariamente vivido y expresado como un hecho diferencial en términos biológicos o naturales, principalmente marcado por la capacidad (que no obligación) de dar vida, si bien entre las feministas y las no feministas esta percepción de la propia feminidad presenta diferencias significativas, ya que la autoconcepción de las primeras como mujeres incluye más matices y mayor diversidad, así como introduce la interpretación de la feminidad como un proyecto identitario en el que hacerse a una misma, incluyendo una revisión crítica de la feminidad tradicional.

Palabras clave

Análisis Crítico del Discurso Entrevistas En Profundidad Estudios Culturales Feministas Nuevas Feminidades

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Preguntas y comentarios al autor/es

Hay 8 comentarios en esta ponencia

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      Giovanna Izquierdo Medina

      Comentó el 26/05/2021 a las 12:04:53

      Enhorabuena por el trabajo. Me parece una ponencia interesante y muy necesaria. Espero leer más detalladamente la exposición de los resultados en la publicación del capítulo, ya que el análisis del discurso desde una perspectiva feminista se atiende como necesaria en estos espacios.

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        Laura Martínez-Jiménez

        Comentó el 26/05/2021 a las 13:19:16

        ¡Hola Giovanna! Muchas gracias por tu comentario. Como le decimos al resto de compañeras, puedes encontrar todos los resultados y la discusión de las entrevistas completas en la tesis de Laura, “La mística del postfeminismo neoliberal en el escenario (post)recesivo”, que está publicada en abierto en el repositorio RIO de la Universidad Pablo de Olavide: http://hdl.handle.net/10433/7039. En concreto, los resultados y la discusión relativa a esta cuestión la encuentras en la Parte II, capítulos 6 y 7 de la tesis.

        Un abrazo

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      Antonina Maria Wozna

      Comentó el 21/05/2021 a las 17:06:00

      Hola Laura y Belén,
      Gracias por vuestra aportación. Una de las conclusiones que me ha sorprendido ha sido el hecho de que los proyectos de vida soñados (salvo excepciones) serían bastante parecidos a la vida que llevan actualmente. Quisiera preguntar si estas conclusiones podrían ser fruto del marco hegemónico implícito de que "la vida familiar y en pareja, la maternidad y la carrera profesional o el empleo siguen funcionando como epicentros identitarios y configuradores de los hitos vitales y proyectos de vida" y más allá de este marco es difícil reimaginarse porque desconocemos los modelos alternativos. En este sentido, una vez emprendido el camino de la vida, existiría la tendencia de valorar más lo que se tiene en cuanto la autoexplicación de la propia realidad para evitar vivir en tensiones de identidad.

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        Laura Martínez-Jiménez

        Comentó el 24/05/2021 a las 09:51:40

        ¡Hola Antonina!

        Muchas gracias por tu interés y por plantearnos esta pregunta.

        Compartimos tu reflexión. Desde luego, la hegemonía de lo que deben ser nuestras vidas, nuestros deseos y aspiraciones sigue muy vinculada, por un lado, a las “necesidades” capitalistas y, también, a los roles tradicionales de género (amalgamados en muchas ocasiones bajo ese “quererlo/tenerlo todo”). A esto debemos sumar el escenario de precariedad enquistada, que nos haría aferrarnos aún más a lo seguro y lo reconfortante (y a conformarnos, como dices, con lo que ya tenemos, sea mucho/mejor o poco/peor [el clásico “virgencita, que me quede como estoy”]), y que también dificulta en mayor medida, junto con esa hegemonía que mencionábamos antes, nuestras posibilidades reales de imaginar y, sobre todo, de realizar proyectos de vida autónomos y alternativos a la norma. Creemos también que la posición sociomaterial de “privilegio relativo” que ocupan las mujeres entrevistadas (y la propia investigadora) condiciona en buena medida la narración de nuestros proyectos de vida, que, además, en unas condiciones de crisis heredada, intensificarían nuestra tendencia a identificar nuestras vidas reales como suficientes, y nuestras vidas deseadas o imaginadas como poco exigentes o ambiciosas. Finalmente, y como indicas, también podríamos reflexionar sobre las tensiones o las disonancias que podría representar para las entrevistadas reconocer a estas alturas y ante una extraña (la investigadora/entrevistadora) que su vida real no es la que desean realmente (más allá de querer más estabilidad laboral/económica).

        Si te apetece, puedes encontrar todos los resultados y la discusión de las entrevistas completas en la tesis de Laura, “La mística del postfeminismo neoliberal en el escenario (post)recesivo”, que está publicada en abierto en el repositorio RIO de la Universidad Pablo de Olavide: http://hdl.handle.net/10433/7039. En concreto, los resultados y la discusión relativa a esta cuestión la encuentras en la Parte II, capítulos 6 y 7 de la tesis.

        ¡Un abrazo y salud!

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      Magdalena Sancho Moreno

      Comentó el 21/05/2021 a las 15:43:52

      Hola Laura, hola Belén,
      Enhorabuena por vuestra investigación, sinceramente, me ha encantado, y me he quedado con ganas de más. Son varias las cuestiones que me surgen, pero me voy a centrar en una: me ha llamado mucho la atención el apartado de autoimagen positiva donde recogéis las cualidades expresadas por estas mujeres, sinceramente, al verlo, he pensado ¡esto parece un curriculum vitae! Soy consciente de que mi reacción está sesgada por mi experiencia y momento vital, pero se me ha antojado como que las cualidades que ellas manifiestan son las que alguien pensaría que se esperan oír en una entrevista de trabajo, supongo que tiene mucho que ver con lo que comentáis en las conclusiones sobre la incorporación de las mujeres a los espacios tradicionales de la masculinidad. En este sentido, ¿habéis encontrado diferencias significativas en los autorretratos de las mujeres que se consideran feministas y las que no? ¿Influye la conciencia feminista en la autopercepción? ¿Si lo hace, en qué medida?
      También quería comentar que encuentro revelador lo tocante a la conciencia crítica, que según he entendido, parece estar más presente en las mujeres que se consideran feministas, igual deberíamos plantearnos algo al respecto como sociedad…
      Muchas gracias, y de nuevo, ¡enhorabuena!

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        Laura Martínez-Jiménez

        Comentó el 24/05/2021 a las 09:50:48

        ¡Hola Magdalena!

        Muchísimas gracias por tu pregunta y tu interés 😊

        Qué apreciación más fantástica la tuya. Que nos describamos como lo haríamos en una entrevista de trabajo dice mucho del grado de penetración y normalización de ese homo economicus neoliberal en las nuevas feminidades, para las cuales, como decíamos, nuestra formación y nuestra profesión/proyección profesional no solo están muy ligadas a nuestro sostenimiento sociomaterial, sino también a nuestras aspiraciones y nuestra propia valía y, muy significativamente, a nuestra idea(lización) de lo que significa ser una mujer moderna e independiente (feminista o no).

        Sobre las diferencias entre las feministas y las no feministas o las mujeres que mantenían una relación ambigua con el feminismo, en el grupo específico de las mujeres identificadas a sí mismas como feministas pudo observarse que, en términos generales, estas se describían mayoritariamente (y también en este orden de intensidad o frecuencia) como personas con un carácter más intelectual y perseverante; con tendencia a la alegría, la jovialidad y al disfrute de “la vida”; comprometido o idealista; y “luchador” (en relación a la consecución de sus objetivos, aspiraciones, principios y/o proyectos de vida). Por su parte, entre el grupo de las no feministas destacaron los autorretratos en línea con la extroversión y la resiliencia; mientras que en el caso de las participantes que sostuvieron una relación ambigua con el feminismo, prefirieron describirse, mayoritariamente, como personas independientes, perseverantes, positivas y sencillas. En términos generales, los tres grupos se movieron en un campo de calificativos más o menos común, a excepción de las participantes que expresaron una identificación feminista vacilante o ambivalente, quienes introdujeron más características personales particulares respecto a sus compañeras.

        Cabe reseñar también los factores vitales mencionados particularmente por algunas feministas que no fueron recogidos por ninguno de los otros dos grupos y que, en cierta medida, empiezan a dar cuenta de las diferentes posiciones discursivas de unas y otras: el impacto identitario de las experiencias de desigualdad; del contexto de crisis económica (Precarizada_3: «yo soy hija de mi época»); y del propio feminismo.

        Finalmente, sobre la consciencia crítica que mencionas, Laura defendía en la tesis que el feminismo sí marca una diferencia. En el caso de las feministas “convencidas”, digamos, este compromiso feminista se dejaba notar en muchas cuestiones sobre las que fueron preguntadas, especialmente cuando se trataba de ser críticas con sus contradicciones, con sus elecciones, con el contexto socioeconómico y con su identificación como una mujer “moderna”, “empoderada”, “libre”, “sexual” o “autentica”, o si se consideraban “iguales” o habían vivido experiencias de desigualdad. Si bien es cierto que entre las mujeres que renegaban o desconfiaban del feminismo buena parte del discurso igualitarista (aunque con matices) había calado hasta ser naturalizado, incluso considerábamos que su actitud era “reflexiva” incluso cuando tomaban decisiones asociadas a o se identificaban con una feminidad más tradicional; sin embargo, el matiz crítico que aporta el feminismo es y debe ser considerado un factor diferencial para comprometerse con una transformación social (y personal) de justicia social, especialmente cuando tenemos por delante la trampa tan sugerente del postfeminismo neoliberal, que es muy ambiguo, muy cómodo, muy sexi.

        Te invitamos a consultar la tesis de Laura, “La mística del postfeminismo neoliberal en el escenario (post)recesivo”, que está publicada en abierto en el repositorio RIO de la Universidad Pablo de Olavide: http://hdl.handle.net/10433/7039. En concreto, los resultados y la discusión relativa a esta cuestión la encuentras en la Parte II, capítulos 6 y 7 de la tesis.

        ¡Un abrazo y salud!

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      Gemma María González García

      Comentó el 20/05/2021 a las 11:48:18

      Buenas Laura y Belén, muy interesante vuestra comunicación. Me gustaría saber con qué habéis visto que se relaciona la identidad entendida por estas mujeres desde un sentido más posmoderno y desde una posición más moderna. ¿Habéis visto alguna relación con algún otro resultado respecto a los autorretratos, a sus hitos biográficos o sus decisiones vitales que os haya llamado especialmente la atención?

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        Laura Martínez-Jiménez

        Comentó el 24/05/2021 a las 09:49:01

        ¡Hola Gemma!

        Muchas gracias por tu interés y tu pregunta. Como decía, los resultados que presentamos aquí son una pequeña parte de mi investigación de tesis (Laura Martínez Jiménez), por lo que nos faltarían algunas piezas para completar y entender el sentido completo del trabajo.

        Siguiendo el marco teórico planteado, entendemos como vórtices convencionales de la identidad moderna el empleo, la familia (emparejamiento y maternidad) y la formación (todas ellas, pensadas “para toda la vida”), así como las referencias al estatus socioeconómico; estas fueron, sin duda, las dimensiones más recurrentes que las entrevistadas destacaron en sus biografías o historias de vida. Asimismo, los discursos que invocan una noción inalterable, absoluta, auténtica o esencial de la identidad (como, por ejemplo, “siempre he sido/nunca he sido”) también los consideramos parte de las formas de (auto)narrarnos que siguen ligadas a una noción más moderna del sujeto. En cambio, un sentido más postmoderno (y postfordista) de la identidad lo vinculamos a los valores de flexibilidad, adaptación, fragmentación, transición y cambio, y habitualmente los utilizamos para (auto)narrarnos desde la duda, la incertidumbre, la precariedad, la diversidad (como ocurre con nuestras entrevistadas)... Es un sentido que se suele invocar desde una perspectiva más vinculada a la identidad como proceso “libremente elegido” o, al menos, como un proceso en constante gerundio, que fluye. Como indican autoras como Susan Hekman, las personas necesitamos mantener una suerte de núcleo identitario “fijo” (aunque sea una ficción coyuntural, aunque nos sirva para reivindicarnos e identificarnos como “fronterizas”, como compuestas de muchas) que nos permita identificarnos como quienes somos y seguir con nuestras vidas sin colapsar, aunque luego también seamos capaces de entendernos como cambiantes. Lejos de ser una paradoja (que, desde luego, a nivel teórico o filosófico sí que podemos discutirlo como paradójico), esta parece la forma más habitual que tenemos de entendernos y narrarnos a nosotras mismas, sin que necesariamente sea una reivindicación activa, deliberada o reflexionada de un “esencialismo estratégico” ni de una fragmentación que reconoce la interseccionalidad de nuestras experiencias y subjetividades. Así lo exponen nuestras entrevistadas; incluso algunas sí que llegaron a reflexionar específicamente sobre lo que significaba definirse a sí mismas: les resultaba doloroso, complejo, asfixiante, incluso injusto, encerrarse en una sola definición de ellas mismas, en ese preciso momento; y, al mismo tiempo, cuando encontraban las palabras con las que se sentían cómodas en su autorretrato este atino les reportaba sin duda satisfacción por saber quiénes son y conocerse a sí mismas.

        Puedes encontrar una respuesta más detallada y todas las referencias pertinentes en mi tesis, “La mística del postfeminismo neoliberal en el escenario (post)recesivo”, que está publicada en abierto en el repositorio RIO de la Universidad Pablo de Olavide: http://hdl.handle.net/10433/7039. En concreto, los resultados y la discusión relativa a esta cuestión la encuentras en la Parte II, capítulos 6 y 7 de la tesis.

        ¡Un abrazo y salud!

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